CONSULTAS y demás al:
De 09 a 15 hs. de Lunes a Sábado
al TEL. 4978 9709
El Instituto Cultural de Tristán Suárez colaboró con APADE
"Nuevamente llegó la gran ayuda cuando más lo necesitábamos, como ángeles llegados del cielo", expresó Blanca Buccafusca en nombre de la Asociación Protectora de Animales de Ezeiza sobre la colaboración recibido por el Instituto Cultural de Tristán Súarez.
Los alumnos de sexto año del Instituto Cultural Tristán Suárez junto a sus profesores Carlos Franco y Natalia Vázquez se acercaron a la protectora de animales y entregaron una generosa donación de alimentos, insumes, útiles y medicamentos necesarios para la atención de las mascotas del refugio. La donación consistió concretamente en 23 bolsas de alimento, platos para la comida y agua, collares, gasa, algodón, guantes descartables, gran cantidad de medicamentos en envase grande (antibióticos, antiinflamatorios, complejos vitamínicos, antiparasitarios, desinfectantes Pervinox y agua oxigenada en botellas de 1 litros), Pipetas para el control de pulgas, mantas (hechas por las estudiantes en un hermoso diseño de patchwork), colchones, curabicheras. Todo lo donado por los estudiantes lo fueron adquiriendo con la ganancia que obtenían mediante rifas, venta de
huevos de pascua, venta de golosinas y otras actividades supervisadas por los profesores a cargo. Los jóvenes benefactores fueron María Belén Cuellar, Carolina Ortiz, Emilse Villalba, Carla Mazóla, Antonella Mena, Rocío Máquez, Agustina Acosta, Marina Ramírez y Florencia Martiarena. Cabe destacar que esta actividad que tanto beneficia a APADE es considerada como una materia para el último año. Proyectos. Los estudiantes eligen, al comienzo del ciclo lectivo, el proyecto para elaborar durante el año, abocándose a investigar las necesidades del objetivo y consiguiente camino a seguir para cumplir el propósito elegido. "Es un gran ejemplo de estos jóvenes, digno de ser imitado", concluyó Blanca.
Los alumnos de sexto año del Instituto Cultural Tristán Suárez junto a sus profesores Carlos Franco y Natalia Vázquez se acercaron a la protectora de animales y entregaron una generosa donación de alimentos, insumes, útiles y medicamentos necesarios para la atención de las mascotas del refugio. La donación consistió concretamente en 23 bolsas de alimento, platos para la comida y agua, collares, gasa, algodón, guantes descartables, gran cantidad de medicamentos en envase grande (antibióticos, antiinflamatorios, complejos vitamínicos, antiparasitarios, desinfectantes Pervinox y agua oxigenada en botellas de 1 litros), Pipetas para el control de pulgas, mantas (hechas por las estudiantes en un hermoso diseño de patchwork), colchones, curabicheras. Todo lo donado por los estudiantes lo fueron adquiriendo con la ganancia que obtenían mediante rifas, venta de
huevos de pascua, venta de golosinas y otras actividades supervisadas por los profesores a cargo. Los jóvenes benefactores fueron María Belén Cuellar, Carolina Ortiz, Emilse Villalba, Carla Mazóla, Antonella Mena, Rocío Máquez, Agustina Acosta, Marina Ramírez y Florencia Martiarena. Cabe destacar que esta actividad que tanto beneficia a APADE es considerada como una materia para el último año. Proyectos. Los estudiantes eligen, al comienzo del ciclo lectivo, el proyecto para elaborar durante el año, abocándose a investigar las necesidades del objetivo y consiguiente camino a seguir para cumplir el propósito elegido. "Es un gran ejemplo de estos jóvenes, digno de ser imitado", concluyó Blanca.
La esterilización canina con nuevos métodos y enfoque
Durante mucho tiempo, Todd Bruce, capataz de manadas en una granja, en Oregon City, Oregon, se había resistido a castrar a su perro pastor australiano de cinco años, Cody.
"Sólo quería que conservara sus habilidades de trabajo", expresó Bruce, de 43 años. "He tenido otros perros castrados que han ganado mucho peso y sus cuerpos pasan por enormes cambios, y no quería que eso pasara con mi perro esta vez".
Entonces, la hermana de Bruce, una estudiante de veterinaria, le habló de Zeuterin, un fármaco que esteriliza a los perros machos sin extirparles los testículos, preservando así un poco de producción de testosterona. En junio, Bruce ofreció a Cody como voluntario para el procedimiento en una clínica, en Portland. El día siguiente, Cody es-tabade vuelta en el trabajo, arreando con entusiasmo al ganado.
"Sólo quería que conservara sus habilidades de trabajo", expresó Bruce, de 43 años. "He tenido otros perros castrados que han ganado mucho peso y sus cuerpos pasan por enormes cambios, y no quería que eso pasara con mi perro esta vez".
Entonces, la hermana de Bruce, una estudiante de veterinaria, le habló de Zeuterin, un fármaco que esteriliza a los perros machos sin extirparles los testículos, preservando así un poco de producción de testosterona. En junio, Bruce ofreció a Cody como voluntario para el procedimiento en una clínica, en Portland. El día siguiente, Cody es-tabade vuelta en el trabajo, arreando con entusiasmo al ganado.
Amores perros
El Servicio de Salud Mental del Hospital Elizalde, ex Casa Cuna, cuenta con una nueva perspectiva terapéutica, la del Programa Psicoeducativo con Técnica de Asistencia Animal (PPTAA). En su aspecto asistencial, su objetivo es la estimulación de patrones comporta-mentales nuevos, como así también la habilitación de aquellos que no se han instaurado aún. Y, sobre todo, favorecer el proceso de evolución, maduración y desarrollo de los chicos con trastorno generalizado de desarrollo (TGD). Para construir el modelo de estimulación, que es único para cada niño, es fundamental obtener su patrón de comportamiento. La gran aliada para lograr esta forma de abordaje es la técnica de asistencia animal.
Nosotros nos valemos de perros (Inti, Lola y Key), para favorecer el desarrollo psicoevolutivo de esos chicos. El perro es un auxiliar, un estímulo más entre las infinitas posibilidades de estimulación que existen. Es decir que Inti, Lola y Key no son imprescindibles, pero sí necesarios para optimizar el modelo asistencial. La criatura que concurre por primera vez a una entrevista ingresa a un espacio natural (terreno de 8x8m.) donde lo recibo con uno de los perros. Durante el transcurso de la sesión, el niño no recibirá de mi parte ningún estímulo que favorezca la interacción con el animal pues se trata de una sesión a lazo abierto, que además será filmada. El perro aprende y asimila el patrón de comportamiento humano y lo demuestra con sus propias acciones. Esto es analizado para determinar cuál es el tipo de patrón interac-cional. Luego se diseña el modelo psi-coeducativo, que se aplicará a través de pautas de estimulación, se trabajará con la familia y con la escuela a la que concurre el paciente. Es importante rescatar la riqueza que implica la experiencia puntual en la interacción entre el niño, el perro y el terapeuta. Un niño TGD mejora su calidad de vida cuando puede instaurar el proceso de interacción, del que devienen la comunicación y la socialización, abriéndose el camino hacia el desarrollo evolutivo propio de la naturaleza humana.
Nosotros nos valemos de perros (Inti, Lola y Key), para favorecer el desarrollo psicoevolutivo de esos chicos. El perro es un auxiliar, un estímulo más entre las infinitas posibilidades de estimulación que existen. Es decir que Inti, Lola y Key no son imprescindibles, pero sí necesarios para optimizar el modelo asistencial. La criatura que concurre por primera vez a una entrevista ingresa a un espacio natural (terreno de 8x8m.) donde lo recibo con uno de los perros. Durante el transcurso de la sesión, el niño no recibirá de mi parte ningún estímulo que favorezca la interacción con el animal pues se trata de una sesión a lazo abierto, que además será filmada. El perro aprende y asimila el patrón de comportamiento humano y lo demuestra con sus propias acciones. Esto es analizado para determinar cuál es el tipo de patrón interac-cional. Luego se diseña el modelo psi-coeducativo, que se aplicará a través de pautas de estimulación, se trabajará con la familia y con la escuela a la que concurre el paciente. Es importante rescatar la riqueza que implica la experiencia puntual en la interacción entre el niño, el perro y el terapeuta. Un niño TGD mejora su calidad de vida cuando puede instaurar el proceso de interacción, del que devienen la comunicación y la socialización, abriéndose el camino hacia el desarrollo evolutivo propio de la naturaleza humana.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)