¿Conviene tener un perro guardián?
¿Cómo son los guardianes?
Para veterinarios y especialistas en comportamiento animal, un perro guardián es aquel que ha recibido adiestramiento para tener un comportamiento específico, especialmente preparado para disuadir a cualquier intruso. Tienen un tamaño grande y por lo general, un color predominante, el negro. Eso no implica que perros de menor tamaño o de otro color no puedan llegar a ese rango pero son la minoría porque producen menos impacto.
El aprendizaje
El comportamiento de un perro al llegar a la adultez depende de dos factores, el genético y el ambiental. La variable genética no constituye un programa rígido, esta ampliamente influenciado y hasta modificado por las variables ambientales. Por eso, a la hora de elegir un cachorro para convertirlo en guardián, los entrenadores tienen en cuenta que la característica de pertenecer a una determinada raza no es garantía porque cada individuo es diferente de otro. En cuanto al sexo del animal, los machos por supuesto son más corpulentos y en general más guardianes aunque la hembras son más obedientes y ofrecen garantías para un buen aprendizaje.
De hábitos y ladridos
Los perros guardianes presentan una elevada tendencia a defender el territorio. Además, poseen un alto umbral para el ladrido en general, eso quiere decir que disminuye la probabilidad de que el perro ladre por cualquier motivo, y un bajo umbral para el ladrido de alerta, cualquier estímulo relacionado con una potencial amenaza lo induce rápido al ladrido y al gruñido para disuadir al intruso.
¿En familia?
Los especialistas coinciden que una familia nunca debe optar por incluir a un perro adiestrado para la guardia. Y tampoco debería animarse a entrenar al perrito que tiene en casa para hacerlo más agresivo, guardián. Las razas rottweiler, akita, dogo, chow chow, san bernardo, ovejero, doberman, no deberían adiestrarse para la guardia y sobre todo si hay chicos en casa.
Mejor, una buena educación
Según palabras de los especialistas en comportamiento animal, los perros no son máquinas que uno enciende cuando quiere o que apaga cuando lo desea. Por eso, aseguran, la mayoría de los dueños quieren que su perro sea amigable con sus amigos y agresivo con sus enemigos, y a veces cree que eso lo puede conseguir con un entrenamiento. En la práctica esto no es así. Adiestrar a un perro para la guardia puede ser peligroso para los propios dueños del animal. ¿Qué proponen los especialistas? una buena educación y un adecuado entrenamiento de obediencia en general, cuando son cachorros. Sólo así el perro de caza, sea de la raza que fuese, puede cumplir con uno de sus mejores roles: El de prevenir con su sola presencia sin poner en riesgo a personas inocentes.
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